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QUE SE QUEDE RITO Y TRADICIÓN EN IXTENCO, SEMANA 20

ciprianoPor: Cipriano  Hernández Castillo.
Silencio de sincera fe., descansar parece un rostro al inicio del ritual, con cesto convertido en arte que asombra, así será nuevamente el próximo domingo de aliento frio pero de gran responsabilidad con los principios que rigen la tradición indígena: ir a bendecir mazorcas y semillas para posteriormente depositarlas dentro de la tierra, son valores que estiman porque representan con sus actos que florezca dicha tradición indigena.asi el poblado de Ixtenco persuadido en procurar la convivencia armónica, se prepara para celebrar con esmero también la festividad de la virgen de la candelaria.
En casa se guardan muchas cosas, todo sirve a través del tiempo, su recuerdo hace levantar temprano a los niños para buscar hasta encontrar la canasta de abuelita o el chiquigüite del abuelo, verlos los exalta porque existen y deben cumplir su misión este domingo dos de febrero para contener el grano. las semillas y mazorcas seleccionadas preferentemente en campo, es decir poco antes de la cosecha o bien durante la misma, solo que en esta etapa es gozo del corazón encontrar una planta de maíz con tres mazorcas, símbolo de la abundancia e invitada especial para recibir la bendición junto al frijol, alberjón, haba, y lenteja principalmente, además de la semilla de calabaza, se complementa con piedras diminutas colocadas para delimitar las diferentes muestras de semillas a sembrar, también se presenta la cera ritual elaborada artesanalmente con cera de abeja, se encarga mucho tiempo atrás es adornada con tres fuentes en cada una la figura principal estriba en una cosa material, de origen dedicadas a otontecuhtli, xochiquetzali y soapila principales deidades de la antigüedad, donde se permitían la pluralidad de dioses. Así mismo los adornos de la cera ritual se componen de Ángeles, Querubines y la imagen de la Virgen de la Candelaria entre otros. Según la tradición indica que es deber encender cada domingo dicha cera o bien dejarla prendida hasta su agotamiento, en la tradición oral, según la persona, hace mención de su relato con una admiración y acompañado de un chisgo creíble.
Actualmente es comúnmente conocida como la cera de sacada de misa, siendo la mayordomía de la Natividad y la del Carmen encargadas de darle continuidad, aunque sea una tradición arraigada en la comunidad, los habitantes suelen llevar velas de parafina motivadas por la falta de recursos económicos, Hecho esto se recurre a las macetas o huerto para florear la canasta o bien el chiquigüite, de esta manera el Domingo dos de Febrero se acude al templo de San Juan Bautista para el rito de bendición, donde también no solo resalta dicha canasta decorada en esta comunidad otomí, sino la pertenencia a un pueblo cuya identidad les proporciona satisfacción.
Posteriormente se han de dispersar estas muestras con las semillas seleccionadas previamente, antes de iniciar la siembra, igual las piedrecillas se acostumbran llevarlas a los terrenos de labor para derramarlas, extendiéndolas sobre los mismos, son personas que saben hacer bien las cosas a través de los años, aquí nacieron, crecieron y conviven con la naturaleza en armonía y con gran animo, sabedores que la etnia otomí forma parte de una herencia cultural prehispánica, recuérdese que el ritual prehispánico, antes de la siembra se hacia la petición a Edahi Dios del Viento para que permitiera llegarán nubes cargadas de agua, lo mismo se requería al rendir culto a los dioses del agua para que la lluvia fuera intensa y pudiera esparcirse sobre sus terrenos de labor, permitiéndoles esplendidez de cosechas. Desde entonces la gente se preocupaba porque la producción de la tierra fuera fructífera, razón por la cual aprovechamos los recursos de la madre naturaleza, sin despreciar los nuevos recursos técnicos actuales, así se conservan estos ritos sin perder su personalidad étnica, misma que ha sido reconocida y les ha valido ser de los pueblos indígenas de México, como uno de los principales custodios del maíz, debido a su multiplicidad de variedades que se siembran. “San Juan Ixtenco Tlaxcala, es santuario del maíz en México”. Al respecto, nos comento el Antropólogo Cornelio Hernández Rojas que: El suelo en donde se asienta esta población, es arenoso-gravoso a lo que se suma una alta variabilidad bioclimática desplegada en un gradiente altitudinal que varía entre los 2500 y 2700 msnm. Estas condiciones bioculturales permiten la siembra de más de 18 variedades de maíz, pertenecientes a ocho razas, entre las que destacan el maíz tunicata; que junto con el cacahuacintle, son las dos razas endémicas que se cultivan en este lugar. Finalizo diciendo que: El conocimiento que los campesinos de Ixtenco tienen de las condiciones climáticas extremas, les permite resguardar la biodiversidad genética que es resultado del proceso evolutivo realizado por la naturaleza en el transcurso de millones de años. Sin embargo, esta herencia milenaria corre el riesgo de ser despojada por empresas que pretenden modificar genéticamente al maíz y patentarlo, para después vendérnoslo como transgénico. Desaparecer las variedades que actualmente poseemos, provocaría una mayor dependencia alimentaria de nuestros pueblos, hacia transnacionales que solo buscan lucrar con nuestro patrimonio.
Finalmente acorde al tiempo ritual no hay porque contraponer el sincretismo de dos culturas, la religión católica celebra la aparición de la Virgen de la Candelaria. Se acostumbra vestir al Niño Dios del nacimiento navideño, recordando cuando la Virgen María llevo al Niño Jesús al Templo. Las velas recuerdan las luces de navidad. Según la feligresía las encienden cuando hay enfermedad para alejar el mal acompañándola de una oración.
En Tlaxcala, la veneración al “Niño Milagroso” va en aumento, ubicado en el centro, en la parroquia de San José, según su feligresía produce felicidad en las mujeres embarazadas consideradas de alto riesgo quienes le piden interceda. El niño milagroso presto procura favorecer al niño no nacido naturalmente, sino sacado del claustro materno, es protector de los niños recién nacidos.
En Ixtenco los Frailes Franciscanos al iniciar la evangelización, enseñaron también la celebración de la navidad, logrando crear su fe en el niño Dios. En el vecino estado de Puebla tienen a dos: el “Niño Doctor de los enfermos y el Niño Cieguito”, el primero solo superado por Santo Niño de Atocha de Zacatecas en cuanto a peregrinos. Sin embargo para todos los niños Dios en la Republica Mexicana. Su fiesta siempre es el dos de Febrero. También se acostumbra una comida elaborada con productos del maíz como son: tamales, atole agrio y pinole como postre, proporcionados por quienes sacaron al niño en la pasada rosca de reyes, igual los familiares y padrinos del niño Dios Jesús después de llevarlo a oír misa ofrecen una comida similar para estrechar la convivencia, entre invitados e ixtenguenses. Ixtenco último bastión de la cultura otomí en Tlaxcala.

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