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¡EL ESTADIO DE BEISBOL TIENE NUEVOS DUEÑOS!

AGUSTIN COLORPor: A. Ernesto A. Muñóz
¡Qué tal! Amables aficionados al rey de los deportes; como siempre, es un placer enorme contar con la oportunidad de llevar hasta ustedes los pormenores de la pelota caliente en esta, hasta hace poco, abandonada, saqueada, denostada, (solamente faltó orinada) ciudad de Huamantla. En esta ocasión, el equipo consentido de la afición, los “novatos”, emprendieron una pequeña expedición a las vecinas y muy conflictivas tierras de Sta. María Tocatlán para el juego de la tercera jornada del campeonato de beisbol de la liga de Apizaco. Al llegar a esa vecina población, tuvimos la oportunidad de observar las huellas de la batalla que significó una alzada de un grupo de habitantes de esa población y que culminó con el intento de incendiar las instalaciones de la presidencia municipal, razón por la cual, esta población se encuentra fuertemente custodiada por elementos de seguridad que hacen sentir su presencia a quienes se aventuran a transitar por dicha población. Una vez en el terreno de juego, el mandamás del equipo Agustín Ávila se llevó la desagradable sorpresa de que por motivos de salud, tres elementos indispensables no pudieron acompañar al resto de los jugadores y para acabarla de amolar, el mismo Agustín sufre una lesión de ligamentos de la rodilla, que le impide jugar. Ante este tenebroso panorama, el equipo tuvo que hacer uso de su ingenio para poder presentar la alineación del encuentro, de modo que los chamacos de la banca fueron tomados en cuenta para esta ocasión, a fin de hacer un papel decoroso. No bien comenzaba el partido y los “novatos” ya se encontraban en desventaja por 3 a 0 en la misma primera entrada; para la segunda entrada el marcador indicaba: Tocatlán 7 / novatos 0, lo cual presagiaba una paliza histórica para el equipo de Huamantla, sin embargo, Agustín Ávila decide hacer uso de la imaginación, poniendo a lanzar a su mejor carta: “cococho” Lozada y poniendo a “cachar” al veterano de dos mil batallas: Alfredo Galaviz, que como saben, solamente ocupó esa posición cuando era un jovencito veinteañero hace muchos, pero muchos años (cuarenta para ser precisos). Además de eso, sospechando que la mayoría de los jugadores se habían ido a jugar sin haber tomado un desayuno en forma, mandó a traer unas exquisitas carnitas recién salidas del cazo, acompañadas con tortillas de comal y salsa verde y por supuesto, un refresco de cola a punto de congelación para que sus jugadores recobraran las fuerzas para la batalla. ¡Es increíble lo que el cuerpo humano puede hacer con la panza llena!, pues una vez que todos saciaron su hambre y su sed, como Popeye después de comer sus nutritivas espinacas (mito) se dedicaron a rescatar a la bella Oliva(novatos) de las garras del malvado “bruto”(Tocatlán) hasta reponerse de la tempranera desventaja. Uno tras otro, los chamacos de “novatos” se dedicaron a conectar batazos de hit, incluso el mismo Agustín, jugando con una sola pierna se dio el lujo de embasarse una y otra vez, para motivar a sus pupilos, que poco a poco fueron tomando las riendas del encuentro, hasta salir con una victoria de 12 carreras a 10, dejando desconcertados a los jugadores de Tocatlán, que no podían dar crédito a lo sucedido: un equipo de niños, un anciano y un lisiado ¡les habían ganado!… para su mala fortuna, no tenían idea de lo que este equipo es capaz de hacer o como dice el chapulín colorado ¡no contaban con su astucia!, al final, los novatos regresaron a casa con una misión cumplida y con una estrella en la frente como cuando iban al pre-escolar. Bien por ellos.

Finalmente, para hacer referencia al encabezado de esta columna, les adelantamos la bomba: resulta que los terrenos del estadio de beisbol ¡tienen un nuevo dueño!, así como lo leyó; con esta noticia iniciamos el mes de Febrero, aunque para no entorpecer las investigaciones, por el momento nos reservamos los detalles de lo que parece ser una maniobra bastante turbia de gente de alto nivel, ya tendrán todos una idea más o menos acertada de los actores involucrados en este despojo para toda nuestra Ciudad, por lo que pedimos a cada uno de nuestros lectores, estar al pendiente de los sucesos que se avecinan y sobre todo, su apoyo para defender lo que nos pertenece a los Huamantlecos, de lo contrario, llegará el dia en que puedan ponerse a la venta también las plazuelas, el parque y por qué no, hasta los templos de nuestra Ciudad. Lo que faltaba.

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