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¡SON POBRES COMEN FRIJOLES!

Q.F.B. Lorenzo Reyes Pérez
Educador en diabetes

En una reunión familiar a la que yo asistí, fui testigo de una escena en principio graciosa, pero reflexionándola después, es una veta de conclusiones por demás interesantes.
La reunión transcurría como todas los encuentros familiares, después de los saludos; la convivencia, los recuerdos que venían a la memoria, los chistes, bromas y el infaltable: ¡Salud¡
Como en muchas reuniones, me imagino, se disponen de un lugar para que los adultos convivan y también de un sitio dedicado para los pequeños.
Llego la hora de tomar los sagrados alimentos y parte del menú fueron unas tostaditas de carne y col, en una capa de frijoles refritos. Se pusieron las viandas en las respectivas mesas y cuando eso sucedió en la mesa de los pequeños invitados, un grupo de tres o cuatro niñas exclamaron a coro en tono burlón, refiriéndose a los anfitriones: ¡comen frijoles, son pobres, son pobres¡
Solo algunos de los asistentes se dieron cuenta de la ocurrencia y lo celebraron con una sonora carcajada.
Y sí, los frijoles antes infaltables en las viandas cotidianas, se han colocado dentro de los alimentos prescindibles; es decir pueden faltar. Otros los han desplazado. Los cambios en los hábitos alimenticios por modas o por alimentos de otras culturas lo han favorecido.
Cuando uno come fuera de casa, por la razón que sea, en un restaurante o fondita y busca la comida corrida y a menos que se pidan, no incluyen frijoles. O le dicen: se los debo joven.
Estos maravillosos alimentos, que los biólogos llaman leguminosas se han vuelto sinónimo de pobreza o cuando menos de poco refinamiento. O más coloquialmente, de ser naco.
Pero estas leguminosas tienen una gran riqueza alimenticia, ya que nos proveen de muchos nutrientes, todos ellos necesarios para tener una buena nutrición y en algunos casos para prevenirnos de algunas enfermedades.
El Frijol es una rica fuente de proteínas e hidratos de carbono, además de ser una buena fuente de vitamina del complejo B como son la niacina, la riboflavina, el ácido fólico y la tiamina.
Igualmente proporciona hierro, cobre, zinc, fósforo, potasio, magnesio y calcio y tiene un alto contenido en fibra. También es una excelente fuente de ácidos grasos poliinsaturados.
Además se ha descubierto que los frijoles negros contienen más antioxidantes que ninguna otra legumbre. En este sentido puede compararse con frutas como las manzanas y las uvas. Los antioxidantes eliminan los radicales libres y previenen el crecimiento de células cancerígenas en el cuerpo, así como la formación de distintas enfermedades.
Otras propiedades hacen que el fríjol sea considerado como un alimento con un gran poder curativo que incluye la reducción del colesterol, estabilización de la concentración del azúcar en la sangre, disminución del riesgo de sufrir cáncer de mama y de la próstata y ayuda a prevenir las enfermedades cardíacas.
El fríjol también ayuda a mantener bajo el nivel de azúcar en la sangre y a normalizar los niveles de insulina debido a que son ricos en carbohidratos complejos
Es decir, además de las características nutricionales, el frijol tiene potencial como alimento nutracéutico ya que puede prevenir enfermedades o promover la salud. La caracterización fotoquímica es esencial para estudiar el efecto del consumo del frijol sobre el cáncer y la diabetes.
El descenso en la ingesta de frijol en los últimos 10 años, debido a los malos hábitos alimenticios, tiene repercusión adversa en la salud y en el aumento de enfermedades crónico-degenerativas, cardiovasculares, obesidad y diabetes en la población mexicana.
Ciertamente, hay algunas personas que se rehúsan a comerlos, ya que les produce gases. Las personas con problemas intestinales, deben evitar el consumo del grano entero; y podrán optar rallar el frijol y consumirlo como puré.
En el Frijol existen también factores tóxicos pero esa toxicidad solo se presenta cuando están crudos, ya que con la cocción se destruyen estos factores.
Parecerá ocioso, sin embargo anoto la forma en que se preparan.
Ya que se seleccionó el Frijol y se limpió, se lava con agua corriente y se va desechando el agua para que cada vez quede más limpio y se eliminen las impurezas.
Después de esto, se pone a remojar por toda la noche y por cada kilo de Frijol se le agrega una cucharadita de bicarbonato.
A la mañana siguiente se vierte toda el agua y se colocan por 10 minutos de nuevo a remojar con pura agua y después se vacía el agua. Acto seguido se ponen a cocer.
No dejemos de consumir este rico alimento, pero que sean preparados en casa; ya que la industrialización reduce el valor nutritivo de los frijoles, por más que en la etiqueta nos digan que están enriquecidos. Además, ¿Qué se compara con unos frijolitos de la olla?
Como parte de la labor de la Asociación Mexicana de Diabetes de Tlaxcala, A.C. acudimos a dar conferencias sobre diferentes temas de salud relacionados con diabetes, obesidad y nutrición.
Para comentarios o sugerencias por favor dirigirse a: diabtlax@hotmail.com

 

 

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