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En la pluma de…

Por: Viridiana Salazar
En el marco de la celebración del 10 de mayo, me complace escribirles para así felicitarles a todas las madrecitas en su día, sabemos que no debe de haber un día en especial para demostrarles nuestro amor a nuestras madres, sin embargo pues, la fecha simbólica existe y ya que existe no debemos de pasarla desapercibida.
Muchas veces me he preguntado ¿Cómo será el dolor de parto de una madre?, sin embargo mi madre al verme cuestionándome de esto me dijo el otro día: “el dolor de parto de una madre no se compara al dolor de ver sufrir a nuestros hijos”… yo sin palabras pensé ¡wow! Es lo más profundo que he escuchado en mi vida, y no sabré si un parto duela, a menos claro cuando me toque vivirlo… pero al escuchar la respuesta de mi madre pensé: “no hay mejor amor, y el más verdadero que podemos tener en nuestras vidas es el que nos da mamá”…
Aunque muchas veces en efecto hay madres que darían la vida por sus hijos, existen muchos casos en los que lastimosamente escuchamos, vemos y leemos casos en donde una mujer sufre muchas cosas y en las que casi milagrosamente le sonríen a sus hijos, esto y a pesar de los problemas que tenemos, nuestras madres siempre están ahí para cuidarnos, consolarnos y sobre todo amarnos, hay que valorar esa fuerza que denotan nuestras “madrecitas” y más aún valorar los momentos en los que las mamás tienen que cumplir un doble rol, ser padre y madre a la vez…
Bien reza el dicho, “madre solo una”, así que no esperen que sea 10 de mayo para abrazarlas, cuidarlas y estar con ellas, porque nunca sabremos cuanto tiempo nos permitirá dios estar con ellas, amemos y demostremos que las enseñanzas de nuestras mamás no han sido en vano, cosecha amor y sembraras más amor.
No quiero dejar de felicitar a aquellas madres que no han sufrido el dolor de parto, pero que sin duda alguna han desempeñado la labor con orgullo, aquellas madres que sin importar el que sus hijos sean de sus entrañas o no los aman como uno propio, ese amor de madres es igual justo de mi reconocimiento, ya que entregar el amor a alguien que no lleva nuestra sangre es sin duda la más noble expresión de amor… felicidades…
Lectores, como siempre agradezco lean mi humilde colaboración, no sin antes dejarles la frase de la semana: “A una madre se la quiere siempre con igual cariño y a cualquier edad se es niño cuando una madre se muere” de José María Pemán (1898-1981) Escritor español, nos leemos a la próxima…

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