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“Agriculturizando” El oficio más antiguo del mundo II.

Por: Picho.
Anteriormente era una actividad discriminativa para las mujeres, pero las necesidades fisiológicas y de género son las mismas, así que los hombres también se volvieron parte de esta “indignante” actividad. Los hombres pueden denominarse «prostitutos», «chichifos», «chulos» o «gigolós». En España el término «puto», aunque inusual, mantiene su significado original de «prostituto masculino», pero en Iberoamérica se usa normalmente para referirse en sentido homofóbico a cualquier varón homosexual, no necesariamente al varón que presta servicios sexuales a cambio de dinero. En España se usa también la palabra “Chapero” para describir al prostituto joven y gay.
La prostitución ha sido calificada circunloquiamente como la “profesión más antigua del mundo”, ya que los Sumerios, Egipcios, Aztecas, Griegos, Chinos y demás dejaron vestigios en jeroglíficos, murales y libros como el “kamasutra” la practica de esta exitante actividad humana. Se afirma que el intercambio de favores sexuales a cambio de bienes materiales requiere de un cierto tipo de acumulación capitalista o asimetría en el acceso a ciertos recursos, o bien una diferenciación social, que probablemente no se dieron entre los primeros grupos humanos hasta que la tecnología no rebasó cierto umbral. Por ejemplo: Agripina la menor: hermana del emperador Calígula, éste la prostituía entre sus favoritos, además de mantener una relación incestuosa con ella. Mujer de gran belleza y ambición, trató de gobernar a través de su hijo Nerón, con quien se le atribuye otra relación incestuosa, hasta que éste la mandó asesinar por oponerse a una de sus relaciones. Cleopatra quien hizo uso de su sexualidad para obtener beneficios político-sociales con Marco Antonio. Mesalina: tercera esposa del emperador Claudio, dio rienda suelta a su ninfomanía, llegó a prostituirse bajo el apodo de Liscia, lanzando un reto a las demás prostitutas de Roma para ver cuál de ellas podía atender a más hombres en un solo día. Su nombre está asociado al de mujer libidinosa por antonomasia.
Una de las formas más antiguas de prostitución de la que existen registros históricos es la prostitución religiosa, practicada inicialmente en Sumeria. Ya desde el siglo XVIII a. C., en la antigua Mesopotamia se reconocía la necesidad de proteger los derechos de propiedad de las prostitutas. En el Código de Hammurabi se hallan apartados que regulan los derechos de herencia de las mujeres que ejercían dicha profesión. Heródoto y Tucídides documentan la existencia en Babilonia de la obligación para todas las mujeres, al menos una vez en su vida, de acudir al santuario de Militta (la Afrodita griega, o Nana/Anahita) para practicar sexo con un extranjero como muestra de hospitalidad, a cambio de un pago simbólico. La prostitución estaba bien presente en Cerdeña y Sicilia, así como en varias culturas fenicias, en las que se practicaba como rito religioso en honor de Astarté. La práctica de la prostitución se extendió por todos los puertos del Mar Mediterráneo, presumiblemente en a las de las expediciones comerciales fenicias. En la biblia se habla de la destrucción de Sodoma y Gomorra por ser pueblos donde las prácticas sexuales ya se habían vuelto decadentes, insulsas y en extremo promiscuas.
Escena sexual, en la que se incluye una bolsa para monedas colgada de la pared, ilustrada en una copa de vino de la antigua Grecia. La prostitución era practicada tanto por mujeres como por hombres jóvenes. El término griego para la prostitución es “porne”, derivado del verbo pernemi (vender), lo que ha generado una acepción moderna bien evidente. Las prostitutas podían llegar a ser mujeres independientes e incluso influyentes. Estaban obligadas a vestirse con ropas distintivas y pagar impuestos. Existen ciertas similitudes entre las heteras griegas y las “oiran” japonesas, figuras complejas en unas situaciones intermedias prostitutas y cortesanas, de forma similar a las “tawaif” hindúes. “Lais” de Corinto o Lais de Hicara, eran famosas tanto por su agradable compañía como por su belleza, y cobraban sumas extraordinarias por sus servicios. También había otro tipo de mujeres finas que se dedicaban a eso… como las “Geishas” compañeras de entretenimiento de origen japonés, dedicadas a la poesía, el baile, la música y artes de relajación, las “Odaliscas” de origen árabes, que en términos coloquiales era una esclava sexual y con el tiempo podía pasar a formar parte del harén del sultán, eran ofrendas de personajes ricos que querían quedar bien, para posteriormente obtener favores políticos. Los “Mayates” de origen náhuatl y se refiere al hombre que da sexo como trueque de algún alimento los aztecas llamaban āhuiyani ‘contento/a, satisfecho/a, feliz’ que probablemente era una forma eufemística (del náhuatl āhuiya o āhuix ‘tener lo necesario, estar feliz’).…

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