Un hombre de 33 años de edad, originario de Santa Ana Nopalucan, se convirtió en la prueba fiel de que “cuando te toca, ni aunque te quites… cuando no te toca, ni aunque te pongas”.
Y es que la noche de ayer Alberto N. sufrió un doble accidente al circular sobre el Libramiento Tlaxcala, pero de ambos hechos logró salvar la vida.
El exceso de velocidad provocó que alrededor de las 23:00 horas perdiera el control y se impactara contra el muro de concreto del Periférico y su vehículo Jetta, color verde, con placas de Tlaxcala, quedara totalmente destrozado de la parte frontal y con sus cuatro llantas hacia arriba.

