
La música plasmada en colores y trazos es la propuesta de Gerardo Matamoros en la exposición “Sixty Four”, en la que a través de la pintura busca que el espectador convierta lo visual en algo sonoro mediante de su propia experiencia sensorial al observar cada una de las piezas.
La muestra, que se encuentra abierta al público en la Pinacoteca del estado, reúne 15 obras gráficas y dos intervenciones en guitarras, que tienen en común una amplia gama de colores, con la intención de evocar un festín de notas musicales.
“Aunque parezca un paisaje, en realidad se trata una secuencia de ritmos, representados con líneas, colores y objetos. Por lo que el espectador, de acuerdo con sus propias experiencias y vivencias, viaja hasta donde su mente así lo desee”, explicó el pintor.
